🌞🌿 Durante la temporada de verano, el Parque Nacional Iguazú despliega todo su potencial natural y se convierte en una experiencia inmersiva para quienes recorren el Circuito Superior. El contacto directo con la biodiversidad es parte del atractivo central y transforma cada caminata en una postal viva de la selva.
🐦💦 Entre las especies que más llaman la atención aparece el mbiguá o biguá, un ave emblemática del área protegida que se deja ver en el río Iguazú Superior. Pescador por excelencia, se alimenta de peces y crustáceos, se desplaza de manera semisumergida y se destaca por su habilidad para el buceo.
🪵🪽 La escena se completa cuando el biguá se posa sobre troncos o rocas, abre sus alas para secar las plumas y luego retoma el vuelo rasante sobre el agua, con un aleteo rápido y constante. Su comportamiento discreto y silencioso refuerza la sensación de armonía con el entorno.
🌎💧 Esta especie habita una amplia variedad de ambientes naturales, desde bosques y matorrales hasta ríos, arroyos, lagos y lagunas, tanto permanentes como estacionales. Su presencia pone en valor la riqueza ecológica del área y funciona como un símbolo de la salud del ecosistema.
💚🔍 Cada encuentro con la fauna silvestre refuerza la importancia de la conservación ambiental y del turismo responsable. Biodiversidad, naturaleza y educación ambiental se cruzan en una experiencia que invita a mirar, cuidar y volver a conectar con lo esencial.
