¿Sabías que un búho «nuevo» acaba de ser registrado por primera vez en Chubut? 🦉 El lechuzón orejudo (Asio clamator) fue avistado y documentado en el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCH) por investigadoras del Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET). Este hallazgo amplía la distribución conocida de la especie y abre un montón de preguntas sobre su rol en los ecosistemas patagónicos, especialmente en zonas agrícolas donde podría convertirse en un aliado inesperado contra plagas de roedores.
La Dra. Anahí Formoso, investigadora del IPEEC-CONICET y primera autora del estudio publicado en la revista Nuestras Aves de Aves Argentinas, lideró el trabajo que confirmó no solo la presencia del lechuzón orejudo sino también su nidificación en territorio chubutense 🪺. Esto significa que la especie no estaba solo «de paso», sino que está estableciéndose en el valle, un dato clave para entender cómo los ecosistemas patagónicos están cambiando y qué nuevas interacciones ecológicas están surgiendo en la región.
El equipo científico está estudiando la dieta del lechuzón orejudo a través del análisis de egagrópilas (esas bolitas que las aves rapaces regurgitan con restos de sus presas) 🔬. Los primeros indicios sugieren que podría estar alimentándose de roedores que afectan cultivos en el VIRCH, lo que lo convertiría en un controlador biológico natural y gratuito para los productores de la zona. En tiempos donde el equilibrio ecológico es frágil, contar con rapaces nocturnas que regulen poblaciones de roedores sin usar venenos es una noticia que vale oro para la agricultura sustentable.
Pero acá hay un desafío cultural importante: cambiar la mirada social sobre estas aves nocturnas 🌙. Históricamente, búhos y lechuzas fueron asociados con supersticiones negativas, y muchas veces son perseguidos por desconocimiento. Por eso, el equipo del IPEEC trabaja en divulgación científica para que la gente del valle conozca al lechuzón orejudo, entienda su importancia ecológica y lo vea como lo que realmente es: un vecino silencioso que ayuda a mantener el equilibrio natural en campos y quintas.
Si vivís en Chubut y ves un búho con «orejas» prominentes y ojos amarillos intensos, ¡felicitaciones! Acabás de cruzarte con el lechuzón orejudo, el nuevo guardián nocturno del VIRCH 🦉✨. Conocer nuestra fauna nativa es el primer paso para protegerla, y este descubrimiento científico nos recuerda que la Patagonia sigue guardando sorpresas bajo sus cielos estrellados.