Una investigación del Grupo de Recursos Naturales de la EEA Santa Cruz (INTA) estudia desde 2017 la relación entre los guanacos y los pastizales naturales del Matorral de Mata Negra, con trabajo de campo en el Parque Nacional Monte León y la estancia Cañadón de las Vacas.
El equipo instaló seis parcelas de exclusión de herbivoría, de aproximadamente ¾ hectárea cada una, y las monitoreó con la metodología MARAS (Monitores Ambientales de Regiones Áridas y Semiáridas), además de estimar la densidad de guanacos mediante Distance Sampling.
Los resultados muestran que, donde se excluyó a los guanacos, la cobertura vegetal aumentó, se redujo la extensión de suelo desnudo y crecieron significativamente las gramíneas, con mejoras en la infiltración de agua y en la biodiversidad del suelo.
En cambio, en los sectores bajo pastoreo continuo los cambios fueron mínimos, lo que confirma el peso de la herbivoría sobre la recuperación de estos ambientes.
Los investigadores remarcan que el verdadero desafío no es excluir a los guanacos sino gestionar sus poblaciones en paisajes productivos, donde su pastoreo se superpone al de las ovejas y puede generar nuevos ciclos de degradación si no hay monitoreo de largo plazo.