En plena estepa santacruceña, donde el viento no da tregua y el paisaje parece inmóvil, algo empezó a cambiar hace ocho años. Un equipo de la Fundación Rewilding Argentina se propuso una tarea que parecía imposible: restaurar vertientes y devolver los humedales a la vida 💧🌿.
El resultado sorprendió hasta a los propios científicos: un humedal que ocupaba 8 hectáreas se expandió a 30 en apenas cuatro años. Hoy trabajan sobre seis vertientes activas y tienen identificadas más de 100 dentro del Parque Patagonia.
La clave del éxito fue inesperada 🤝: la participación de las comunidades locales, que aportaron el conocimiento del terreno que ningún laboratorio podía dar. Saben dónde estaban las vertientes, cómo cambió el paisaje, qué historia tiene el agua en ese suelo.
Volvieron los flamencos, los guanacos, el macá plateado y el puma en invierno 🦙🦩. La estepa respiró de nuevo.
Una historia de esperanza ambiental en la Patagonia argentina.