🔥 Un año después del devastador incendio que arrasó más de 2.500 hectáreas en el Área Natural Protegida Río Azul–Lago Escondido (ANPRALE), Río Negro no se quedó de brazos cruzados. La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático provincial, junto al CONICET y pobladores locales, lanzó una prueba piloto de restauración ecológica activa en los sectores más críticos del bosque andino patagónico, en lo que representa uno de los planes de recuperación ambiental más ambiciosos de la región.
🌲 El desafío central no es solo replantar árboles: es recomponer el sistema para que el bosque pueda regularse por sí solo. Los científicos detectaron que en las zonas afectadas se está produciendo una regeneración masiva de pino insigne (Pinus radiata), una especie exótica invasora que, si no se controla a tiempo, podría desplazar a las especies nativas y comprometer la recuperación del ecosistema a largo plazo.
🛰️ El trabajo combina intervención directa en el territorio con lineamientos científicos del CONICET, lo que garantiza una metodología basada en evidencia. El Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) también forma parte del equipo, sumando experiencia operativa en campo. La participación activa de la comunidad local es otro pilar clave del plan.
🌿 El proyecto apunta a restaurar el ciclo natural del bosque andino, uno de los ecosistemas más valiosos y frágiles de la Patagonia argentina, especialmente vulnerable frente al cambio climático y los incendios cada vez más frecuentes e intensos que sacuden la región año tras año.
💚 Los bosques andinos son patrimonio de todas y todos. Si vivís en la Patagonia o amás esta región, compartí esta historia y apoyá las políticas de restauración ecológica. El bosque se puede recuperar, pero necesita tiempo, ciencia y compromiso colectivo.